Sobre la sala de escape
La Santa Marta, un navío español de 55 metros de eslora y con potencia artillera de 10 cañones por banda, zarpó del puerto de Sevilla el 14 de junio de 1654 rumbo a la Nueva España y, sorprendentemente, sin ningún escolta.
Desde Veracruz, y con su carga secreta en las bodegas, habría de zarpar hacia España el 23 de agosto de ese mismo año... Nunca más volvería a enarbolar el pendón de Felipe IV.
Tras pasar por el mar de Cozumel, Barjel (un pirata apodado el Temible por su bravura en todo el mar conocido... bueno, esa es otra historia) la abordó y dejó con vida solo al contramaestre González de Campos, quien acabaría contando la historia. Pero no hundió el barco como era su costumbre. Su preciosa y secreta carga le fascinó tanto que izó la bandera pirata y la llamó como se la conocería hasta hoy… la Niebla Negra.
Ese nombre fue temido por buenos y malos durante siglos, en todos los mares y océanos conocidos.
Barjel no sabía que lo que se hallaba en sus bodegas lo condenaría a él y a su tripulación para siempre. Errarían como fantasmas de lo que fueron por toda la eternidad, aunque de vez en cuando, algún incauto subiría a bordo para intentar recuperar lo que nadie conoce.
Tu objetivo: forma parte de la tripulación itinerante de la Niebla Negra, registra sus camarotes y recupera lo que nadie sabe, condenando a los malditos al olvido del infierno y pudiendo así volver a enarbolar el pendón de la Santa Marta.
Solo tendrás 60 minutos antes de que Barjel y su “gente” se den cuenta de que no eres quien dices ser. Tras ese tiempo pasarás a formar parte de los condenados... para siempre. Aunque no todos en la Niebla Negra son seres despreciables, busca bien y encontrarás ayuda.
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