Sobre la sala de escape
Cocollona es quizá una de las leyendas más conocidas de nuestra ciudad. Se cuenta que una antigua novicia fue encerrada en una celda subterránea, oscura y húmeda, en la orilla del río Onyar por sus hermanas, que llevaban una vida algo loca y no querían escuchar las recriminaciones de la novicia. La humedad de esa celda la transformó: su cuerpo se cubrió de escamas hasta convertirse en una especie de cocodrilo y, detrás de su espalda, gracias a su buen corazón, le aparecieron alas de mariposa.
Así se convirtió en la COCOLLONA.
La leyenda dice que en días de niebla baja, si miras con atención, puedes ver a la Cocollona nadando en el río Onyar.
En uno de esos baños, nuestra Cocollona debió de perder sus alas, ¡porque no las tenía esta mañana!
Ahora te pide ayuda para encontrarlas.
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